Darle a los Detroit Lions la oportunidad de ganar su segundo partido en la historia en Lambeau Field y ser vapuleados en su propia casa 30-17 fue algo muy duro para los Green Bay Packers.

No es lo mismo sin Aaron Rodgers. Eso quedó muy claro. Brett Hundley tiene impetu, tiene fuerza y cuenta con un buen nivel de juego. Pero aún no tiene los arrestos para liderar a los Packers.

248 yardas no son pocas, pero de nada sirve si esto no se combina con puntos y el brazo de Hundley no fue los suficientemente productivo para sacar el partido.

Del otro lado, los Lions querían hacer historia. Matthew Stafford lució dominante al sumar 361 yardas y lanzar dos pases para touchdown. No hubo rival en el frente y Detroit lo aprovechó.

 

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